Terminaron los debates, ¿y ahora qué?



Por fin terminaron los debates de la campaña más fea de la Historia reciente de Estados Unidos. El tercero de los cara a cara será recordado por la declaración de Donald Trump en el que aseguró que no sabe si respetará el resultado de la elección, lo que le posiciona como el probable perdedorde las elecciones. Independientemente de lo que suceda el próximo 8 de noviembre, el hecho de que este sea el titular que los medios vayan a destacar en sus portadas hace un flaco favor a su candidatura.




La candidata demócrata se ha hecho con la victoria para el 52% de los encuestados, frente al 39% que cree que ganó Trump. Eso sí, lo ha hecho con el menor margen de los tres debates (13 puntos)




Trump necesitaba una victoria con la que darle la vuelta a las dos semanas de caída en picado que lleva su campaña. Y anoche no lo logró, aunque Hillary tampoco. De hecho, se podría decir que no hubo un claro vencedory que el resultado quedó en tablas, pero el contexto actual hace que la demócrata haya superado con más éxito el duro desafío de los tres debates. El primero lo ganó y los dos siguientes los empató. Esto, añadido a la filtración en el momento justo de las polémicas declaraciones de Trump sobre las mujeres (que lograron tapar las filtraciones de Wikileaks sobre el contenido de los correos electrónicos de Clinton), junto con la inconsistencia política de Trump hacen que Hillary afronte con ventaja la fase final de la elección.


Pero ojo, la victoria de Hillary Clinton no está asegurada. En España tenemos algo de experiencia en encuestas que fallan y en votantes que ocultan el destinatario de su voto. Por todo ello, un exceso de euforia y confianza por parte de los demócratas puede ser letal para ellos, como lo fue para los partidarios de continuar en la Unión Europea en el referéndum del Brexit o en la reciente consulta en Colombia. En los últimos años hemos aprendido que la opinión publicada por los medios y las redes sociales no siembre se corresponde con lo que realmente opinan (y votan) los ciudadanos.


Quedan 20 días para el día de las elecciones. Menos de tres semanas en las que podemos esperar nuevas filtraciones, nuevos escándalos y los mismos ataques y reproches. Está en juego quién liderará el país más poderoso del mundo, por lo que su resultado nos afectará a todos, pero lo que ya nos está afectando es el pésimo nivel intelectual y político de esta elección, que será recordada por cómo no debe ser una campaña presidencial.via